Ventas globales de vehículos eléctricos aumentan 4% durante segundo trimestre
El mercado automotriz internacional registró un crecimiento moderado entre abril y junio de 2026, impulsado por la adopción de tecnologías limpias.

La industria automotriz global reportó un incremento del 4% en la entrega de vehículos eléctricos durante el segundo trimestre de 2026, abarcando el periodo de abril a junio. Este avance refleja una tendencia sostenida en la transición energética del sector, a pesar de los desafíos logísticos y económicos que enfrentan los mercados internacionales en los últimos meses.
Especialistas del sector automotor señalan que la demanda de unidades con motorización eléctrica continúa consolidándose como una alternativa viable frente a los vehículos de combustión interna. Aunque el ritmo de crecimiento muestra variaciones regionales, las cifras globales confirman que el interés de los consumidores por reducir la huella de carbono mediante la movilidad sostenible permanece como una prioridad para las grandes armadoras.
En México, este fenómeno es monitoreado de cerca por la Secretaría de Energía y la Secretaría de Economía, considerando las metas de descarbonización establecidas en la política industrial nacional. La infraestructura de carga y las facilidades para la adquisición de estas unidades se mantienen como temas centrales en la agenda de desarrollo económico y tecnológico del país.
El sector automotriz nacional, integrado por diversas plantas de manufactura, busca adaptarse a estos cambios en la demanda internacional. La consolidación de la cadena de suministro para baterías y componentes eléctricos es un objetivo estratégico para fortalecer la posición de México como un centro competitivo en la producción de vehículos de nueva generación.
A medida que avanza el año, los fabricantes mantienen expectativas moderadas sobre el cierre del ejercicio, confiando en que las políticas de incentivos y la mejora en la autonomía de los modelos eléctricos sigan atrayendo a nuevos usuarios. La transición hacia una movilidad más limpia sigue siendo un proceso complejo que requiere la coordinación entre el sector público y la industria privada.


