La inclusión financiera en México enfrenta retos de confianza y uso real
La Asociación de Bancos de México advierte que contar con acceso a servicios financieros no garantiza su adopción efectiva por parte de la población.

La Asociación de Bancos de México (ABM) señaló este lunes que, aunque el país ha logrado avances significativos en la apertura de cuentas bancarias, la inclusión financiera real sigue enfrentando barreras críticas. El acceso a productos financieros no se traduce automáticamente en su utilización cotidiana, debido a una marcada desconfianza en los sistemas digitales y una preferencia persistente por el uso de dinero en efectivo en diversos sectores de la población.
Representantes de la banca comercial indicaron que el desafío actual no radica únicamente en la bancarización, sino en fomentar una cultura financiera que permita a los ciudadanos aprovechar las ventajas de las transacciones digitales. Factores como la informalidad laboral y la percepción de falta de seguridad en las plataformas electrónicas continúan siendo los principales obstáculos para que las familias mexicanas adopten plenamente los servicios bancarios disponibles.
El sector financiero reconoce que la aceptación de pagos digitales en comercios locales y mercados populares es aún insuficiente para cerrar la brecha. A pesar de la infraestructura tecnológica existente, muchos usuarios aún prefieren el retiro total de sus ingresos mediante cajeros automáticos inmediatamente después de recibir pagos, lo que limita la capacidad de ahorro y el acceso a créditos formales dentro del sistema financiero nacional.
Como parte de las propuestas para revertir esta tendencia, la ABM sugiere fortalecer la educación financiera desde edades tempranas y simplificar los procesos de apertura y gestión de cuentas. Asimismo, se plantea la necesidad de colaborar estrechamente con las autoridades financieras para mejorar la ciberseguridad, lo cual consideran un paso indispensable para incrementar la confianza de los usuarios en los métodos de pago electrónico.
La estrategia también contempla incentivos para que pequeños negocios adopten terminales de cobro y sistemas de transferencia inmediata, reduciendo así la dependencia del efectivo. Las instituciones bancarias sostienen que la digitalización de la economía nacional es un proceso gradual que requiere tanto de mejores herramientas técnicas como de un compromiso sostenido para combatir la desinformación sobre la seguridad de las operaciones en línea.


