Cambian nombre al Paso de Cortés por Paso de los Pueblos Indígenas
Autoridades federales y colectivos sociales oficializaron el cambio de nomenclatura en la ruta histórica que conecta los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl.

Este martes 11 de agosto de 2026, representantes de comunidades originarias y autoridades de la SEMARNAT oficializaron la transición nominal del conocido como Paso de Cortés hacia el Paso de los Pueblos Indígenas. El sitio, ubicado en el eje montañoso que divide los estados de México y Puebla, fue renombrado con el objetivo de reconocer la presencia y resistencia de las culturas ancestrales que habitaron la región mucho antes de la llegada de las expediciones europeas al continente.
La iniciativa, impulsada tras mesas de diálogo con colectivos locales y expertos en antropología, busca modificar la narrativa histórica que ha prevalecido en la señalética oficial y los libros de texto. Según el equipo de coordinación del proyecto, renombrar este espacio geográfico no es solo una acción administrativa, sino un acto de memoria histórica que reivindica la identidad nacional frente a una visión que centraba el origen de la nación exclusivamente en la época virreinal.
Desde el punto de vista técnico, la SEMARNAT ha comenzado a trabajar en la sustitución de la señalización en los accesos al Parque Nacional Izta-Popo. El proceso incluye la instalación de placas informativas que explican la importancia cultural del corredor montañoso y su papel en el intercambio comercial y espiritual de los pueblos nahuas desde hace siglos. Esta medida forma parte de un plan más amplio para la preservación del patrimonio biocultural en áreas naturales protegidas.
Organizaciones civiles que participaron en el proceso celebraron la decisión como un paso necesario hacia la descolonización del espacio público. Argumentan que el nombre anterior invisibilizaba la cosmogonía local, mientras que la nueva denominación integra el conocimiento ancestral en la geografía moderna. Se espera que en los próximos meses se realicen ceremonias en las comunidades aledañas para formalizar el reconocimiento de este nuevo nombre en el ámbito cultural y turístico.
El cambio ha generado diversas reacciones entre los visitantes y montañistas que frecuentan la zona. Mientras algunos sectores ven con optimismo el rescate de la memoria, otros han solicitado que se mantenga el registro histórico en las guías de senderismo para evitar confusiones durante las rutas de alta montaña. Las autoridades han asegurado que la transición será gradual y estará acompañada de una campaña de difusión sobre el significado del nuevo nombre.


