La recuperación económica en Tucacas tras los sismos impulsa el reciclaje
Un mes después de los sismos que afectaron a Tucacas, los habitantes han convertido la recolección de chatarra en su principal fuente de ingresos ante la crisis.

A un mes del doble sismo que impactó a la ciudad de Tucacas, sus habitantes enfrentan una compleja realidad económica marcada por la destrucción de infraestructura y la pérdida de empleos formales. Ante la falta de alternativas laborales, decenas de familias han comenzado a recorrer las zonas más afectadas para recolectar restos metálicos y materiales reciclables, convirtiendo la chatarra en un sustento diario para cubrir necesidades básicas de alimentación y servicios.
La situación en esta entidad ha obligado a los trabajadores locales a organizarse informalmente para extraer metales entre los escombros de viviendas y comercios colapsados. Este fenómeno refleja una crisis de subsistencia donde la economía circular, basada en la venta de acero, cobre y aluminio a centros de acopio, se ha vuelto el motor de una comunidad que intenta sobreponerse a la devastación natural sin contar con un flujo de ingresos estable.
Las autoridades locales han señalado que, aunque los esfuerzos de remoción de escombros continúan, la prioridad ha sido la seguridad estructural de las áreas habitacionales. Organizaciones vecinales han solicitado apoyo a las instancias gubernamentales para formalizar las labores de limpieza y proporcionar equipos de protección personal, argumentando que el manejo de materiales pesados y cortantes representa un riesgo sanitario constante para quienes participan en estas tareas.
Por su parte, se han planteado propuestas para integrar a los recolectores en esquemas de gestión de residuos de emergencia, buscando que la labor de limpieza de escombros sea reconocida como una actividad de recuperación urbana. Estas iniciativas buscan establecer convenios con empresas privadas y sectores públicos para profesionalizar el reciclaje y garantizar que los ingresos de los ciudadanos se mantengan en niveles dignos durante el proceso de reconstrucción total de la infraestructura básica.


